Jugar en familia
"Para el hombre jugar es una buena manera de no olvidar su identidad.
Una actividad placentera a lo largo de su vida Hablando del juego o de ese gusanillo
que en ocasiones nos recorre el cuerpo."
Jugar no es solo cosa de niños
Diariamente gran número de educadores y padres sensibilizados – de los que afortunadamente
cada vez encontramos más – aportan su grano de arena, para que el juego sea reconocido
como uno de los factores que contribuyen positivamente en el desarrollo biopsico-
social de la persona.
Los métodos utilizados son muchos. Desde su aplicación como herramienta para enseñar
materias o favorecer la recuperación de ciertas deficiencias, hasta la celebración
de seminarios entre padres, profesores, pedagogos y sicólogos en los que el análisis
del juego y sus beneficios son los protagonistas.
Cuando nos hacemos adultos, entendemos el juego infantil como una actividad natural
de esta etapa sin tener que justificarla, pero cuando crecemos necesitamos encontrar
algún tipo de “beneficio productivo” para jugar o para dejar que los demás jueguen.
Pero... ¿Podríamos jugar sólo por el placer de jugar, de disfrutar de un modo libre,
voluntario, placentero y gratuito?
Hay sensaciones que el juego aporta y que la persona desea mantener. Pero a medida
que crece, cada vez son menos las oportunidades que tiene de poder experimentarlas.
Por otro lado, no debemos olvidar que nuestra sociedad productiva no nos permite
"andar jugando".
Jugar es para el hombre una buena manera de no olvidar su identidad. Al volver a
jugar, recuperamos funciones que la seriedad y las responsabilidades de la edad
nos han robado.
Retomar el concepto de juego como un acto voluntario, placentero, gratuito y aplicable
a todas las edades, es una labor que únicamente necesita tiempo y la dedicación
de todos los profesionales e instituciones del juego , que afortunadamente no se
resignan a creer que jugar sea sólo cosa de niños.
Familias de ayer y familias de hoy
"Tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo que tener un piano no
lo vuelve a uno pianista"
Michael Levine
La familia en España, al igual que en el resto de países desarrollados, ha sufrido
y está sufriendo una profunda modificación paralela a los cambios económicos, políticos
y religiosos que se vienen sucediendo a lo largo de los últimos años de su historia.
A pesar de estas transformaciones, la familia seguirá siendo el primer referente
de cada persona. El núcleo desde el cual se refuerza y se da confianza a cada uno
de sus miembros. Donde el niño, mediante sus juegos, se identifica primero con él
mismo, después con su familia y más tarde con el mundo. La familia es uno de los
pilares del desarrollo de la personalidad de cada uno de nosotros.
El acceso de la mujer al sistema educativo, así como su incorporación al mercado
laboral ha hecho replantearse la organización interna de las familias, dando lugar
a unos lentos cambios de comportamiento, prácticamente imparables:
- Descenso de la natalidad en las familias, ya que la función de la mujer no se basa
exclusivamente en la crianza de los hijos.
- Existe una relación más igualitaria entre los géneros.
- Se da el reparto tanto de las tareas domésticas, como del cuidado y educación de
los hijos entre el padre y la madre.
- Empiezan a irrumpir con fuerza en las mentalidades de los nuevos padres y madres
conceptos como educar a través del juego, tiempo de calidad junto a los hijos, disfrutar
de la familia...
Jugando y creciendo juntos
"El tiempo libre es un tiempo de libertad para la libertad."
Frederic Munné
Dispongamos de un momento para jugar El juego como actividad que refuerza las relaciones
familiares. Papá, papá... ¿hoy no jugamos?
El tiempo es uno de los bienes más escasos, pero además de ser escaso, no es acumulable.
Es fugaz e inmediato.
Por ello, se hace necesario convertir el momento dedicado a los hijos en un tiempo
compartido, de ocio y de disfrute para todos. Un tiempo en el que los padres además
de acompañar al niño, también disfruten de la actividad que se esté desarrollando.
En la dedicación destinada a los niños se necesita ciertas dosis de técnica, para
así poder realizar actividades adecuadas a los gustos, intereses y necesidades de
todos, que además conlleva:
- La integración familiar, respetando la exclusividad de cada uno.
- La participación y la implicación de cada uno en la vida familiar.
- Favorece el desarrollo de actitudes lúdicas ante la vida.
- Jugar es la puerta de entrada y salida de la realidad. Permite a la persona ser
libre, decidir ante situaciones ficticias sin que pase nada. (Grunner)
- Jugar es hacer un ensayo de la realidad siendo consciente de lo ficticio de la situación,
aunque la situación se viva de un modo muy real. Permite voluntariamente ser otro
o ser uno mismo actuando de un modo diferente o en otras circunstancias. (Huizinga)
- Jugar supone estar activo, tomar decisiones, implicarse y estar motivado.
- Jugar es mostrarse cada uno tal y como es, desde el interior de cada persona, desde
su propio origen.
- Jugar facilita el encuentro con los otros y con el entorno. Es uno de los actos
sociales y socializadores por excelencia. (Vigotski)
- Jugar refuerza la capacidad empática de ponerse en el lugar del otro.
- Jugar evita momentos de aburrimiento, renueva energía, repone del cansancio y proporciona
momentos de distensión y relajación.
Todo espacio es adecuado para improvisar y provocar el acto de jugar. Toda ocasión
es idónea, para disfrutar jugando.
El juego es uno de los modos de expresión más bello, que permite el movimiento libre
en un mundo atado
Eduardo Luis Ribo Bastian
Juego y juguetes para jugar en familia
¿A qué podemos jugar?
Jugando, jugando, de pequeños, aprendemos a hacernos mayores.
Jugando, jugando, hacemos crecer nuestro espíritu, ampliamos el campo de nuestra
visión, de nuestros conocimientos.
Jugando, jugando, decimos y escuchamos cosas, despertamos a aquel que se ha dormido,
ayudamos a ver a aquel que no sabe o a aquel a quien han tapado la vista.
Antoni Tàpies
Del ayudar al compartir, pasando por el disfrutar.
Los roles de los adultos en la familia, en relación al juego compartido con los
hijos, van cambiando a lo largo del crecimiento.